Primo post in spagnolo — Primer post en español
Eventuales errores son atribuibles solamente al autor, que no entiende todavía una puta mierda de español
Gato y Pez vivían en sitios diferentes, y nunca se habìan encontrado antes. Diferentes lugares, diferentes vidas. Como y porque todo lo que voy a contar pasó, es algo que se puede encontrar solo en el inmenso libro de los porques de la vida.
Las leyes de la naturaleza, aquiel tiempo, nunca habían sido rotas. Gatos y pezes no llevaban bien, claro. Y al principio fue así. Como no se mataron es una pregunta para la posteridad y para el mundo de la ciencia, que mucho trabajo tiene que hacer todavía para descubrir y mejorar este mundo.
Gato empecé a acercarse al mundo de Pez, que claramente no conocía y que, la verdad, le daba un poco de miedo. No podeba entender como Pez pudiese vivir bajo de aquel espejo tembloroso, y no tener pelo, y no tener bigotes. Pero era curioso, curiosisimo, de lo que pasaba bajo de la superficie gélida que parecía comerse su pata, cuando Gato pecaba de curiosidad.
Gato y Pez empezaron a hablarse. Aprender las lenguas era claramente un coñazo, pero tampoco difícil. Por la noche, Gato se acercaba al espejo: algunas veces, teneba que tirar algo para que Pez apareciese. Otras, se poneba sentado sobre la hierba a esperar. La espera le gustaba, casi cuanto el ruido acuoso del amigo que asomaba la cabeza de l’agua. Así pasaron las noches, con Gato que se quedaba siempre más tiempo hablando con Pez. Hablaban de todo, de la vida en el mundo de los Gatos, de los miedos de Pez, de las convicciónes de Gato, de los sueños de Pez. Un día, Gato se quedó casi hasta el amanecer del sol, mientras que la luna desaparecía con el nacimiento de un nuovo día.
Pero estaba claro, las leyes de la natura, aunque lo que dijese Pez, no se podían romper así. La luz del sol reconducía cada uno a su sitio, a su vida, a su lugar en la naturaleza. Gato teneba siempre más gana de conocer el mundo de Pez, de estar con el, de tirarse en el espejo y correr con Pez hasta sitios que sus ojos no podían ver, y lo mismo pasaba a Pez, que siempre le gustaba ver el movimiento de la hierba bajo las patas de Gato, y su pelo suave. Pero no era posible, y esto causaba un sufrimiento siempre peor.
El final del cuento no ha sido nunca claro. Hay gente que da por cierta la muerte de Gato, despues de la tentativa de abrazar a Pez. Otros confirman todo esto, pero juran que Gato estaba casi a punto de llorar por la felicidad, antés de ahogarse. La versión que más prefiero es la que ve Gato y Pez viviendo juntos en el unico lugar del mundo donde agua y tierra se mezclan, una orilla lejos de las reglas que cada dìa mataban el deseo de Gato y Pez.





